
La matemática nace con el niño y la niña, la función de padres y educadores es
reconocer, respetar, acompañar y guiar por un camino fantástico de
descubrimientos y aventuras de aprendizaje que van desde los movimientos
nuevos que realiza con su cuerpo, la utilización de códigos, trazos y la
representación de su mundo exterior, mediante el lenguaje como la forma más
primitiva de simbolización hasta la aplicación de técnicas y formas objetivas de
expresión.

El educador tiene la importante misión de diseñar ambientes y situaciones que
guíen a los niños al hallazgo y construcción de relaciones lógicas a partir
de las nociones matemáticas.